show sidebar & content

Pol el pequeño Pinscher marrón

La historia de Pol, el pequeño Pinscher marrón. Alex nos explica, en principio quería una hembra pero la verdad es que daba igual, solo quería que fuera un perro/a y que nos adaptáramos tanto él como nosotros y que todo fuera bien con la familia y sobretodo lo que más claro tenía, es que fuera de adopción, hay muchísimos perros sin hogar que necesitan de nuestra ayuda.
Me puse en contacto con alguna asociación, conocí a Max un bulldog francés de tres años muy simpático y cariñoso con los niños pero fue adoptado por su casa de acogida. Después me enteré de un cachorrillo de labrador que también fue adoptado. Casi por casualidad me enteré que un amigo junto con su pareja hacía años habían creado Beka una asociación animalista en Can Sunyer y juntos buscamos un perro, me comunicaron de una camada no deseada de cuatro bulldogs pero cuando íbamos a formalizar la adopción los 4 enfermaron y el veterinario no pudo salvarlos.
Llegó el terremoto Laika era una husky de 1 año y pocos meses, su dueña sufrió un accidente y le era muy difícil cuidarla, vino a casa, la conocimos y no estábamos preparados para una perra con ese nivel de actividad y corpulencia y sintiéndolo mucho tuve que decirle a la chica que no podía adoptarla. No estábamos preparados para que la primera perra que formara parte de nuestra familia fuera así.
Seguí buscando y una compañera que sabía que llevaba unos 3 meses buscando un amigo peludo y me dijo que su Pincher se había quedado embarazada, que si quería me podía guardar un cachorro y acepte. Nacieron 7 cachorros de los cuales ya tenían dueño tres y el mío, la pobre perra sin querer asfixió tres de sus cachorros con su cuerpo, el más menudillo de los 4 que quedaban iba a ser el mío pero se apagó y acabo muriendo, yo ya estaba por abandonar. Pero a los pocos días mi compañera me dijo que una de las familias de los que se iba a quedar con uno de los cachorros se había echado atrás y que podía elegir. Al ver la cara tan simpática de Pol, lo tuvimos claro, deseando que no le pasara nada. Finalmente por medio de Beka lo llevé a la veterinaria y sorpresa, los oídos llenos de tierra y lleno de gusanos, tuvimos que darle 3 dosis para desparasitar bien su pequeño cuerpo internamente y retrasar un mes su vacunación, por lo que hasta que no estuviera bien del todo no podría salir de casa. Pero finalmente todo fue bien y está sano, fuerte y sigue enamorando a todo el mundo con su simpatía.

En las siguientes imágenes podéis ver un pequeño resumen del reportaje.

https://dnavarrofoto.tumblr.com/

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Menu